Cavilaciones pancreaticas |
Aquí el enojo es artificial, camine con cuidado. (sin tilde u.u) |
Sueño y muerte, águilas de tiniebla,
rondan rumor de noche esa frente:
a la dorada imagen del hombre
parece engullir la ola helada
de lo eterno. En arrecifes estremecedores
púrpura el cuerpo zozobra.
Y se alza la oscura voz en su queja
de la mar.
Hermana en turbulenta pesadumbre,
mira una barca de angustia sumirse
entre estrellas
en el callado rostro de la noche.
Versión de José Luis Arántegui
¿Aún ríe tu cuerpo con la intensa caricia
de la mano o del aire y en ocasiones reencuentra
en el aire otros cuerpos? Muchos de ellos retornan
con un temblor de la sangre, con una nada. También
el cuerpo
que se tendió a tu flanco te busca en esta nada.
Era un juego liviano pensar que un día
la caricia del alba emergería de nuevo
cual inesperado recuerdo en la nada. Tu cuerpo
despertaría una mañana, enamorado
de su propia tibieza, bajo el alba desierta.
Un intenso recuerdo te atravesaría
y una intensa sonrisa. ¿No regresa aquel alba?
Aquella fresca caricia se habría apretado a tu cuerpo
en el aire, en la íntima sangre,
y habrías sabido que el tibio instante
respondía en el alba a un temblor distinto,
un temblor de la nada. Lo habrías sabido
igual que, un día lejano, supiste que un cuerpo
se tendía a tu lado.
Dormías con ligereza
bajo un aire risueño de efímeros cuerpos,
enamorada de una nada. Y la intensa sonrisa
te atravesó abriéndote los ojos asombrados.
¿Nunca más regresó, de la nada, aquel alba?
Versión de Carles José i Solsora
(Fuente: imperfect-ten, vía frioinviernoespacial)
Dime en qué pliegue de tu cuerpo guardas el tiempo que nos fue vedado, o si tú pretendes encontrarlo en el movimiento de tus manos sobre mi piel. Dime qué herida nos aguarda o qué olvido habrá de salvarnos de ella. Casi siento la resignación de los días venideros y una de tantas muertes en el vacío entre mis brazos.
No fueron tus labios sino la desdeñosa lejanía que me dio la promesa del abandono. ¿Qué habrá de encontrarnos el mismo sitio en que nos traza un beso? Ese beso de roces sucesivos, de profundas pinceladas enmarcadas en un ritmo fortuito que es el propio lienzo sin espacio fijo, porque no sólo la habitación contiene nuestra suerte, también lo hace la falta de costumbre que nos funde y nos separa cuando busco las caricias de tu cuello sobre mi tacto, y mis ojos sin cansancio buscan en los tuyos la timidez de una desnudez inadvertida. En esa oportuna y fugaz coincidencia huimos para buscarnos de nuevo sin expectativas de repetición y con el temor de quien desconoce las horas posteriores.
(Fuente: sqrtofpitimesi, vía frioinviernoespacial)
“Da Zeuhl wortz Mekanik”
Magma
1973
Son los anti sistema del siglo XXI, Gandhi la tenés adentro!
(Fuente: listo, vía frioinviernoespacial)
By Kenneth Rocafort
(vía frioinviernoespacial)
No te puedo extrañar, porque extrañarte es tenerte, de alguna forma; como imagen, como posibilidad, pero eres sólo una visión intermitente que me fue quitada cuando bebí del río de la inmortalidad, porque ésta no es nada más que una ignorancia del tiempo, y si me he alejado del tiempo no importa que los años pasen, porque pasan como vello facial, como arrugas y fundido de mi piel en el viento. Si el tiempo que conocí como promesa de movimiento ya no está en mí, sólo me queda esa inmortalidad cobarde de hombre deformado, de primitivismo involutivo.
Quiero extrañarte como mi primera experiencia de extrañamiento, pues acabo de olvidar también cualquier analogía. Al menos quiero que ese extrañamiento me vuelva tu rostro, tu acción, tus manos, sobre todo tus manos en mi mejilla, en mi espalda; tus manos entre las mías, mis ojos contenidos en un instante dentro de los tuyos. Pero no puedo volverme hacia ti ni verte delante, porque no sé cómo llegar a donde podrías esperarme para seguir el camino.
Podría comenzar de nuevo, pero no sé cómo hacerlo.
Si robar palabras es mi oficio, no puedo hacer más que preguntar con voz de un poeta
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
Cuando yo te abrazo no te abrazo sola,
te abraza conmigo una eternidad.
Tú no preguntes —pues no nos es dado conocerlo— cual sea,
para mí o para ti, Laucónoe, el fin que los dioses...
Decías, tiempo atrás, que tú solo a Catulo conocías,
Lesbia, y que no tendrías a Jove antes que a mí.
Te quise entonces, no tanto...
La increíble imagen de Dakota de Sant Jordi sobre la Torre de Babel de Bruegel el Viejo.
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Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si
saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y...
The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore (2011) (por senguntr)
Este es el corto animado que gano el Oscar, la trama se basa en los...
“Y todos ríen,
se entretienen,
sudan,
mastican
se desenvainan por las noches;
despreciativos,
inefables,
maromeros,
unánimes,
como si sólo se...